
Cuando nos rompemos: el inicio de una transformación
El proceso de transformación personal suele comenzar en los momentos más inesperados. Nos rompemos cuando la vida nos empuja fuera de nuestra zona de confort, cuando nuestras certezas se desmoronan y sentimos que hemos perdido el equilibrio. Sin embargo, lo que parece el final es, en realidad, el principio de algo nuevo.
Romperse para reconstruirse
Muchas veces, hablando con otras mujeres sobre sus experiencias, he escuchado la frase: “Me he roto”. ¿Te suena familiar?
Nos rompemos cuando decidimos ajustar nuestra carrera a nuestros ideales. Nos rompemos cuando nos damos cuenta de que ya no le queremos. Nos rompemos cuando una persona clave en nuestra vida nos deja para siempre. Nos rompemos cuando comprendemos que estamos envejeciendo. Nos rompemos cuando llega un hijo y sentimos culpa por no experimentar la felicidad absoluta que nos prometieron.
Nos rompemos en cada momento de fuerte desequilibrio, en cada etapa de cambio profundo: forma parte de nuestro proceso de transformación
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Lo interesante de vivir en un puente entre dos idiomas es descubrir matices distintos en una misma expresión. En italiano, “mi sono rotta” no solo significa “me he roto”, sino también “estoy hasta el límite”. Es una forma de decir que algo ha llegado a su punto máximo de resistencia y que, simplemente, no puede seguir igual.
Romperse es el primer paso hacia un proceso de transformación profundo

El umbral del cambio
Elena Ferrante, en L’amica geniale, describe los momentos de smarginatura, esa sensación de que el marco de nuestra vida se desmorona y todo lo que éramos se diluye en una realidad desconocida. Como si nuestra existencia fuera una gelatina que se escapa por los huecos de un espejo roto.
¿Quién no se ha sentido así alguna vez?
Pero es precisamente en ese punto, cuando tocamos fondo, cuando algo empieza a cambiar. Cuando nos damos cuenta de que debemos encontrar una nueva manera de avanzar, porque seguir igual ya no es una opción. Y en ese momento, una fuerza interna—que ni siquiera sabíamos que teníamos—se activa y nos impulsa hacia adelante.
Después de la ruptura, viene la reconstrucción. Y ahí empieza lo mejor.

Un espacio para romper el molde
Si sientes que estás en ese proceso de reconstrucción, te invito a vivirlo en el cuerpo. En la próxima sesión de //BodyLAB, exploraremos a través del movimiento la diferencia entre encajar y pertenecer.
Romperemos el molde. Sentiremos que podemos permitirnos ser, sin necesidad de aparentar ni de buscar aprobación.
Vamos a explorar las etiquetas que nos han impuesto y aprenderemos a despegarlas, porque no necesitamos encajar en ninguna forma predefinida.
Si te resuena esta idea, si sientes curiosidad o simplemente quieres dedicarte dos horas a ti misma, nos vemos el domingo 9 de marzo de 2025, en Yoga Alegre, a las 11h.
Apúntate aquí > www.francescaliai.com/bodyLAB
O escríbeme a hello@francescaliai.com para más información.
Lleva solo ropa cómoda y ganas de experimentar. Todo lo demás, lo encontrarás allí.
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